Canciones para

una copa

de vino

Más que un show, una atmósfera. La música envuelve. Acompaña la conversación, el brindis, la mirada compartida.

Canciones para una copa de vino es una experiencia pensada para restaurantes donde la música 

y el vino dialogan de manera natural. Mientras se sirve la copa, suenan canciones como Alfonsina y el mar, A primera vista, Mediterráneo, El breve espacio en que no estás o El día que me quieras. 

Melodías que atraviesan generaciones, que el público reconoce en los primeros acordes y que invitan a detenerse, escuchar y disfrutar la noche con otro ritmo.

El formato es íntimo: piano y voz en vivo, con interpretación cuidada y un volumen equilibrado que acompaña el servicio sin invadirlo. 

No es un show estridente ni un espectáculo que interrumpe la cena. Es una velada con identidad, donde la música envuelve el salón y eleva la experiencia gastronómica.

El repertorio reúne grandes canciones románticas latinoamericanas y clásicos de alta recordación en el mundo hispanohablante. 

Ese reconocimiento inmediato genera conexión emocional, mayor permanencia en el salón y una experiencia más completa para el cliente, 

que naturalmente se traduce en más consumo y en una noche que se recuerda.

La propuesta es adaptable a cenas show, noches especiales con bodegas, aniversarios o eventos privados dentro del restaurante. 

Con una puesta técnica simple y profesional, la música acompaña el vino, el vino potencia la emoción y el restaurante se convierte en escenario de una experiencia elegante y memorable.

Escuchar una muestra

Ya están disponibles grabaciones del proyecto en formato piano y voz para conocer el clima real de la propuesta.

Invitamos a escuchar una selección de canciones y experimentar la atmósfera que esta propuesta puede aportar a su restaurante.

El breve espacio en que no estás (Pablo Milanés)

Mediterraneo (Joan Manuel Serrat)

Fuimos (Homero Manzi - José Dames)

Óleo de una mujer con sombrero (Silvio Rodriguez)

El Dúo

Anabella Zoch

Vocalista

Cantautora argentina con más de 30 años de trayectoria, Anabella Zoch es una voz consolidada dentro de la música popular latinoamericana. 

Fue Revelación en los festivales de Baradero y Cosquín, iniciando una carrera que la llevó a presentarse en escenarios de Argentina, América Latina y Europa.

Vivió diez años en Sevilla, España, donde desarrolló una intensa actividad artística y realizó giras por distintos países europeos. 

Fue solista de la Misa Criolla en Berlin, Alemania, en un concierto organizado por la Embajada Argentina, y participó en festivales internacionales de folklore y tango por toda Europa.

A lo largo de su recorrido ha construido una sólida discografía de producción propia, con trabajos realizados en Argentina y España 

junto a reconocidos músicos y productores, consolidando una identidad artística que combina raíz, canción de autor y sensibilidad contemporánea.

Pitu Marquesano

Pianista

Leandro “Pitu” Marquesano es pianista, arreglador y productor musical argentino, con una destacada trayectoria en la escena de la música popular. 

Su versatilidad y sensibilidad interpretativa lo han llevado a consolidarse como un referente en el acompañamiento artístico de grandes voces.

Es pianista de Nahuel Pennisi, Julia Zenko y del reconocido cantor de tangos Guillermo Fernández, participando activamente en conciertos, giras y producciones musicales.

Su trabajo combina elegancia técnica, profundidad expresiva y una comprensión refinada del repertorio latinoamericano, aportando identidad y solidez a cada proyecto del que forma parte.

Coordinar una fecha

Si su restaurante quiere ofrecer una noche especial de Canciones para una copa de vino, podemos definir juntos el formato ideal para su espacio: cena show abierta, evento exclusivo o una velada en conjunto con una bodega invitada.

La propuesta es simple de implementar y está pensada para integrarse naturalmente al servicio. 

Coordinamos la fecha, el formato y los aspectos técnicos necesarios para que la experiencia sea elegante, fluida y memorable.

Una noche distinta comienza con una decisión concreta. Una mesa, una copa y canciones 

que el público reconoce desde el primer acorde pueden transformar una cena habitual en una experiencia que se recuerde… y se recomiende.